Balance 2006: suspenso generalizado a los DirComs de la Administración
Suena duro el titular, pero la verdad es que los comentarios que me están llegando de las redacciones de los diferentes gabinetes de comunicación de la Administración General del Estado otorga un suspenso general a la labor de los jefes de prensa.
Una de las quejas más numerosa es la que hace referencia a la inactividad que han provocado en las redacciones institucionales públicas. Muchos periodistas comentan la falta de trabajo en la que les han dejado los nuevos jefes de prensa.
La mayoría pasan las horas sin tener nada que hacer, incluso se ha llegado a casos en los que ni siquiera pueden recibir llamadas de los medios de comunicación porque han puesto una secretaria que “filtra” las llamadas y las desvía al “asesor” de turno. En otros casos, la falta de información llega a niveles tan absurdos como no enterarse de los actos, notas de prensa y convocatorias que organiza su propio ministerio.
Parece que hay una total desconfianza hacia los periodistas institucionales, o quizás un exceso de celo por parte de esta nueva “hornada” de jefes de prensa que no saben rentabilizar la experiencia de los periodistas de la Administración en cuestión.
El intrusismo es otra de las quejas, con el “aterrizaje” de amigos del DirCom que ocupan puestos de responsabilidad, sin contar para nada con los que trabajan en los gabinetes de prensa. Parece ser que todo se “cocina” en “petite comité”, en una especie de sociedad cerrada que rechaza al estamento profesional de la comunicación institucional pública.
Para rematar este desastroso panorama, se están “ejecutando” ciertas reestructuraciones en el área de comunicación del ministerio llevando a cabo “movimientos de personal” de un puesto a otro, de un gabinete a otro con el simplista argumento de “necesidades de servicio”.
Y de este modo a nadie debe extrañar la pésima actividad comunicativa del Gobierno, que está dando muestra de haberse convertido en una especie de “reino de Taifas” donde cada ministerio hace su particular política de comunicación sin mirar por el interés nacional. En fin, que Moraleda va a tener mucho trabajo para el 2007, si de verdad quiere arreglar este desaguisado.
Fuente:
Casimiro López González
http://comunicacion-estatal.blogspot.com/

José Manuel dijo
Es que los DIRCOM no quieren atender a los medios?
Yo creo que en algunos casos, efectivamente algunos Jefes de Prensa de instituciones públicas parece como si los medios les dieran miedo, que absurdo si él lo que esta es para contarles lo que el quiere transmitir, si no se charla con ellos difícil lo veo.
Pero también creo que es normal que un DIRCOM de un Ministerio (por ejemplo) no trate con todo el mundo, para eso tiene personal en su departamento. No puede atender a cientos de periodistas al día si por ejemplo su departamento genera una noticia de cierta relevancia.
Hace unos días “medio” leí un titular y un texto muy parecido o con la misma intencionalidad en un confidencial, no le quito razón pero muchas veces nosotros que somos (QUASI) DIRCOMs tenemos que comprender que no se puede atender a todos los periodistas y que si no, para que grandes profesionales de la comunicación a nuestras órdenes?
Que quede claro, para mi entender (para mi corto conocimiento), que un DIRCOM está para mucho y no solo para atender a periodistas que de no hacerlo, cogen rabietas incontenibles, como si fueran auténticas estrellas mediáticas. También tengo muy claro que los profesionales que se encuentran a sus ordenes y que son estupendos comunicadores, deben tener una relevancia y un peso en las decisiones acorde a sus posibilidades.
Estos DIRECTORES DE COMUNICACIÓN sacados de algún medio afín al gobierno de turno y el personal que en algunos casos arrastra tras de sí, no son ni mucho menos lo que deberían ser, auténticos DIRCOM, más bien son redactores que en muchos casos no llegan a ser, digamos, “brillantes”.
José Manuel
23 Diciembre 2006 | 12:51