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La Coctelera

comunicados

21 Diciembre 2006

40 aniversario de la película Fahrenheit 451.

En 1966 François Truffaut llevó a la gran pantalla la novela de ciencia ficción de Ray Bradbury de 1953 del mismo título, el cual hace referencia a la temperatura a la que el papel de los libros se inflama y arde. Este título inspiró, además, el del polémico documental de Michael Moore Fahrenheit 9/11.

Según Wikipedia, el libro fue publicado por primera vez en 1953, para criticar la censura de libros en Estados Unidos, como resultado de la "Caza de brujas" del senador Joseph McCarthy, al igual que la quema de libros en la Alemania Nazi en 1933 y el lanzamiento de las bombas nucleares en Hiroshima y Nagasaki.

La película trata sobre la prohibición de los libros y su quema y destrucción masiva-recordando los episodios siniestros de la Alemania nazi-, convirtiéndose así en una fantástica parábola de la represión brutal de las ideas, la negación de la cultura, el aberrante control de los ciudadanos, la violencia de un estado totalitario, la manipulación y el control absoluto de la información y de la verdad... Aún hoy en día podríamos encontrar nuevos significados en ella y no sólo exclusivamente políticos, como es la mayoritaria toma de información a través de los medios audiovisuales, la cada vez más minoritaria cultura impresa, el aprendizaje audiovisual de los más jóvenes a través de la televisión y los videojuegos y el abandono de la cultura clásica, la torpe burla y el rechazo a la intelectualidad...

Recordemos su argumento:

Extraido de Wikipedia:

"Guy Montag es un bombero que no se dedica a apagar incendios. Montag los crea con la intención de quemar libros ya que, según su gobierno, leer impide ser felices porque llena de angustia; al leer, los hombres empiezan a ser diferentes cuando deben ser iguales.

Montag conoce a una muchacha, Clarisse McClellan, quien le cuenta que a ella y a su familia los tachan de "antisociales" porque formulan preguntas, en lugar de que su entorno las pregunte y las respondan ellos mismos. Al principio, Montag la tacha de loca, pero es esa joven la que empieza a generar en Montag la duda sobre si verdaderamente es feliz.

El jefe de Montag, Beatty, le dice que los libros sólo sirven para hacer sentir mal a las personas, que los libros de filosofía sólo dicen que el autor tiene la razón y los demás no. Es un hombre astuto.

Montag acude a un incendio en el que había que quemar una casa de una mujer anciana que tenía una biblioteca. Antes de echar el petróleo, Montag toma un libro y se lo lleva escondido. La vieja no sólo se rehúsa salir de su casa, sino que es ella misma quien le prende fuego con una cerilla. Esto impacta más a Montag y le hace pensar.

Su esposa, Mildred, sólo está interesada en hablar con su "familia": tres pantallas de televisión en la sala. Montag quiere compartir con ella sus inquietudes, pero ella se niega.

Montag se acuerda de un viejo que conoció en el parque, un profesor de Literatura llamado Faber. Como Montag tenía una colección de libros escondida, se lleva un ejemplar de la Biblia, como carnada para Faber. Le plantea al viejo profesor la necesidad de luchar para que los libros permanezcan sobre la ignorancia.

Diseñan un plan. Faber contactará con un impresor desempleado y con varios académicos exiliados. Le da a Montag un dispositivo para que se puedan mantener comunicados y sigan diseñando el plan.

Al llegar a su casa, Montag encuentra a Mildred y a unas amigas hablando con la "familia". Molesto por su ignorancia y por ver que son incapaces de dar cariño incluso a sus maridos e hijos, saca un libro de poemas y lee uno. Una de las amigas se pone a llorar y otra se enoja con él. Faber le reprocha por haber hecho esto, ya que lo considera un error.

Posteriormente deciden ir a enfrentar a Beatty, pero este se muestra muy astuto y no consiguen derrotarlo. Suena un aviso de alarma y deciden atenderla. Era la casa de Montag.

Al llegar, sale Mildred corriendo y se va en un taxi. Beatty le dice a Montag que fue ella quien hizo la denuncia, pero que sus amigas ya habían hecho otra. Le ordena quemar él mismo la casa. Empieza a golpear y a provocar a Montag, cuando se da cuenta del dispositivo con el que Montag se comunicaba con Faber, destruyéndolo, y jura ir en busca de Faber. Enfurecido, Montag quema vivo a Beatty, dándose después cuenta de que Beatty quería morir.

Montag va a casa de Faber, le da dinero y huye. A pesar de que se había organizado una intensa búsqueda, Montag logra escapar, dando con un grupo de académicos dirigidos por Granger. Granger le cuenta que la misión de ellos es memorizar libros para transmitirlos oralmente y así, un día, poder imprimirlos. Mientras caminaban afueras de la ciudad, se oyen venir a los aviones, y caer bombas, destruyendo la ciudad. Y ahí termina la historia, con la esperanza de que algún día el conocimiento supere a la ignorancia."

La imginación de Ray Bradbury, autor, entre otros libros de Crónicas Marcianas, fabuló al final de la obra la creación de las personas libro para preservar las grandes obras de la literatura, una idea que unos entusiastas amigos de la lectura están llevando a cabo en España a través de la página: http://www.personaslibro.org/

Según J.P Bango de El Criticón Cinéfilo:

"La película de Truffaut sobrevive al paso del tiempo por la contundencia y efectividad de algunas de sus mejores secuencias:

a) Una maestra de escuela humillada y reprendida socialmente por sus alumnos.
b) Una mujer (robotizada, como llega a insinuar su esposo) que delata a su marido por no acepta su heterodoxia.
c) Una anciana que prefiere inmolarse junto a sus libros que ver quemado su contenido.
d) La comunidad de hombres-libro que, finalmente, da sentido y explica el significado de la historia."

"Constituía un placer especial ver las cosas consumidas, ver los objetos ennegrecidos y cambiados. Con la punta de bronce del soplete en sus puños, con aquella gigantesca serpiente escupiendo su petróleo venenoso sobre el mundo, la sangre le latía en la cabeza y sus manos eran las de un fantástico director tocando todas las sinfonías del fuego y de las llamas para destruir los guiñapos y ruinas de la Historia. Con su casco simbólico en que aparecía grabado el número 451 bien plantado sobre su impasible cabeza y sus ojos convertidos en una llama anaranjada ante el pensamiento de lo que iba a ocurrir, encendió el deflagrador y la casa quedó rodeada por un fuego devorador que inflamó el cielo del atardecer con colores rojos, amarillos y negros. El hombre avanzó entre un enjambre de luciérnagas. Quería, por encima de todo, como en el antiguo juego, empujar a un malvavisco hacia la hoguera, en tanto que los libros, semejantes a palomas aleteantes, morían en el porche y el jardín de la casa; en tanto que los libros se elevaban convertidos en torbellinos incandescentes y eran aventados por un aire que el incendio ennegrecía."

Ray Bradbury, FAHRENHEIT. 451

Ficha Técnica

Director: Francois Truffaut

Cinemat/Montador: Nicolas Roeg

Guión: Francois Truffaut, Ray Bradbury, Jean-Louis Richard

Música: Bernard Herrmann

Actores: Oskar Werner, Julie Christie, Cyril Cusack, Anton Diffring, Jeremy Spenser, Bee Duffell, Alex Scott, Michael Balfour, Anna Palk, Anne Bell, Caroline Hunt, David Glover, Gillian Lewis, Roma Milne, Noel Davis, Donald Pickering, Arthur Cox, Eric Mason, Michael Mindell, Chris William, Denis Gilmore, Fred Cox, Frank Cox, Judith Drinan, Yvonne Blake

Actualmente los derechos para cine de la película son propiedad Mel Gibson -actor y director de La Pasión de Cristo y Apocalyto- , tras comprarlos en 1995. Gibson pidió a Ray Bradbury que escribiese el guión para el fime, pero el proyecto en stand by.

Andoni

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2 comentarios · Escribe aquí tu comentario

José Manuel

José Manuel dijo

Bueniiiisima.
Me impactó tanto que cuando cierro los ojos y pienso en ella la repaso a la perfección.

21 Diciembre 2006 | 06:55 PM

Andoni

Andoni dijo

Pues si, es una gran película con muchos mensajes o advertencias de lo que nos podemos convertir si no estamos vigilantes.
El libro está en la línea de "Un Mundo Feliz" de Aldous Huxley y "1984" de George Orwell. Dos relatos que avisan contra los estados totalitarios y la manipulación de la información, la genética esquizofrénica e inhumana, etc, etc. Ray Bradbury es, quizás, el más filosófico de los tres autores.
Una de las anécdotas de Farenheit 451 es que fue la primera película en inglés de Francois Truffaut que no entendía ni papa de inglés.
Todavía sorprende como ya hace 40 años se imaginaban con total naturalidad las pantallas planas como las actuales, o los aerodeslizadores individuales (como el que salió en la ceremonia de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles).
Da escalofrío pensar que a través del control electrónico, las tarjetas de todo tipo, los móviles, los chips, los exámenes de huellas, retinas, ADN, etc. y con algún delirante egomaniaco en el poder podríamos llegar a padecer una dictadura tecnológica de imprevisibles consecuencias.

21 Diciembre 2006 | 10:46 PM

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Blog colectivo del Master Executive de Dirección de Comunicación 2006-2007. Escuela de Negocios CESMA. Madrid.

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